Sí, esta web la ha construido un equipo de desarrollo apoyado en Inteligencia Artificial. Y no, no es lo que probablemente estás pensando.
No es un WordPress con un tema comprado de Themeforest. No es una plantilla que puedes encontrar en cientos de webs con el logo cambiado. Cada pixel, cada decisión de diseño, cada línea de código de esta web ha sido pensada, discutida y construida específicamente para RMV Software. La IA fue la herramienta. El criterio fue nuestro.
Product owner humano, ejecución asistida por IA
La metodología fue clara desde el principio. Fran, nuestro CEO, como product owner del proyecto, definía la dirección: qué debía transmitir cada página, qué decisiones de diseño tenían sentido para la marca, qué había que descartar aunque técnicamente funcionara. El equipo de desarrollo tradujo esa visión en código, con Claude Code —el entorno de desarrollo de Anthropic— como copiloto técnico del proceso.
No fue «dile a la IA lo que quieres y recoge el resultado». Fue una metodología real: definir contexto y restricciones, establecer una arquitectura antes de escribir una línea, iterar con criterio, revisar y aprobar cada entregable. Exactamente igual que en cualquier proyecto de software bien dirigido. Solo que el desarrollador que ejecuta es una IA.
La parte técnica, para los que les gusta el detalle
El equipo configuró a Claude con el contexto completo del proyecto desde el inicio: design system, decisiones de arquitectura, restricciones técnicas, identidad de marca. No se trabajó en sesiones aisladas sin memoria —se construyó un agente con contexto persistente y documentación estructurada que permitía continuar el trabajo en cada sesión exactamente donde se había dejado.
El resultado técnico es un tema WordPress completamente custom: arquitectura CSS modular en 6 capas, sistema de diseño propio con variables, templates PHP independientes para cada tipo de página, diagramas SVG animados generados específicamente para este proyecto, y un entorno de desarrollo Dockerizado con automatización completa del flujo de trabajo.
Nada de esto existe en ningún tema de WordPress del mercado.

Tres sesiones. Tres jornadas de trabajo.
Aquí es donde los números dicen más que cualquier argumento. El proyecto completo —desde el diseño del sistema visual hasta la configuración SEO, pasando por todas las páginas, el sistema bilingüe y la infraestructura de desarrollo— se ejecutó en aproximadamente tres sesiones de trabajo repartidas en tres jornadas.

Hacer esto de forma tradicional, con un equipo de desarrollo construyendo un tema custom de este nivel desde cero, hubiera requerido fácilmente un par de meses de trabajo y un equipo de cuatro o cinco personas a tiempo parcial: diseñador, maquetador, desarrollador frontend, desarrollador WordPress y alguien coordinando. Sin contar la fase de alineación con el cliente ni las iteraciones de diseño.
No es una exageración. Es lo que cuesta hacer bien las cosas cuando se hacen de forma convencional.
¿Qué cambia y qué no cambia?
Lo que cambia: el tiempo, el coste y la capacidad de iterar rápido sin sacrificar calidad técnica.
Lo que no cambia: alguien tiene que saber lo que quiere. Alguien tiene que tomar decisiones de producto, entender al cliente, rechazar lo que no encaja aunque funcione. La IA no tiene criterio propio —lo que tiene es la capacidad de ejecutar el tuyo con una velocidad y consistencia que antes no era posible.
Si tienes un proyecto donde eso importa, cuéntanoslo.